Redescubierto un pequeño busto de Calígula en Inglaterra

La pieza, una rareza de 2000 años de antigüedad, será la protagonista de la exposición titulada El arte de la búsqueda del tesoro que tendrá lugar en breve en la Casa Strawberry Hill.

Se trata del pequeño busto de 13 cm de altura de un joven, en bronce, que hasta ahora se había catalogado como una obra del siglo XV. El meticuloso trabajo de investigación de la Dra. Davoli ha permitido autenticar la pieza como un original romano que representa al infame emperador Calígula. El busto formaba parte de una colección privada en Inglaterra, y su identificación ha captado la atención de la comunidad arqueológica internacional.

Una labor detectivesca que terminó dando con un busto de Calígula

La Dra. Silvia Davoli es la curadora principal de la colección de Strawberry Hill House, hogar del escritor y político británico Horace Walpole, padre de la novela gótica. Davoli estaba investigando sobre el origen de la colección para elaborar una exposición sobre la búsqueda de tesoros cuando se topó con esta afortunada serendipia. El descubrimiento tuvo lugar cuando Davoli cotejó un dibujo del busto encargado Walpole con un bronce conservado en la colección privada de arte y antigüedades de la empresa de inversiones Schroders, donde aparecía identificado como pieza desconocida del siglo XV.

Busto de Calígula preparado para la exposición
El busto de Calígula redescubierto preparado para la exposición. Imagen de Strawberry Hill House

La Dra. Davoli descubrió la existencia de esta pieza al estudiar la correspondencia de Walpole conservada en el archivo de Strawberry Hill. Se trataba de un regalo del embajador británico en Nápoles, Horace Mann, a Walpole. El objeto procedía de Herculano, de las primeras excavaciones llevadas a cabo por el duque D'Elbeuf en la ciudad sepultada por el Vesubio a principios del siglo XVIII. Tras la muerte de Walpole, en 1797, el busto fue cambiando de manos y, a lo largo del siglo XIX, pasó por diversas colecciones privadas. En algún momento, se terminó confundiendo con un retrato de Alejandro Magno, y también se dató de manera errónea. Hasta que fue redescubierto por Davoli.

La pista crucial que encarriló la investigación fue un dibujo del busto que la conservadora encontró en la Universidad de Yale. El dibujo había sido encargado por el propio Walpole al artista John Carter en la década de 1780 y, gracias a él, le fue más fácil identificar el original en la colección de Schroders.

Tras encontrar el busto, la Dra. Davoli consiguió que Rupert Harris, un especialista londinense en conservación de metales, analizase la pieza. Los resultados de la datación por radiocarbono y la espectroscopía indicaron que, efectivamente, la composición del bronce coincidía con la de objetos de hace 2.000 años. Posteriormente, Davoli mostró fotografías del busto al Dr. Dietrich Boschung, un experto en iconografía imperial romana del Instituto de Arqueología de la Universidad de Colonia. Boschung no albergó ninguna duda de que aquella escultura representaba a Calígula. Además, confirmó que el busto tenía una conexión directa con las primeras excavaciones de Herculano llevadas a cabo por D'Elbeuf sobre el lugar donde se encontraba el antiguo teatro de la ciudad en 1710.

Calígula, uno de los emperadores más odiados

Nacido como Cayo Julio César Augusto Germánico, pero más conocido por su sobrenombre, Calígula ("botitas"), el tercer emperador de Roma tuvo un gobierno muy breve, entre los años 37 y 41 d.C., pero suficiente para convertirse en una de las figuras más controvertidas y vilipendiadas de la historia. Se le atribuye un gobierno errático, despótico y brutal, y una conducta desequilibrada y demente, llena sadismo, que han perdurado en la narrativa histórica. Una visión extremadamente negativa que fue alimentada desde antiguo por autores como Suetonio.

Es cierto que Calígula, carente de la formación y habilidades políticas de sus antecesores, fue un mal emperador que se ganó pronto la hostilidad del Senado. Pero muchos historiadores modernos cuestionan el relato tradicional, y argumentan que mucho de lo que se cuenta sobre él son directamente bulos: exageraciones o invenciones de sus opositores políticos. Tampoco hay evidencias sólidas que confirmen que padeciera alguna enfermedad mental, creencia muy extendida en el siglo XIX. La realidad es que el Senado le odiaba y, tras su asesinato, decretó su damnatio memoriae, una condena al olvido que incluía la destrucción de sus imágenes y estatuas.

La gran relevancia de este busto redescubierto radica en que, precisamente, se trata de una de las pocas representaciones de Calígula que sobrevivieron a ese borrado. Este hallazgo reafirma la importancia de la arqueología para seguir enriqueciendo nuestra comprensión del pasado, que a menudo está nublada por la visión subjetiva y partidista que nos legaron las fuentes de la época. La historia, como se dice a menudo, la escriben los "vencedores", pero descubrimientos como este ofrecen nuevas perspectivas sobre figuras históricas envueltas en las brumas de la leyenda y la propaganda.

El busto de Calígula será la pieza principal de la exposición El arte de la búsqueda del tesoro, que se inaugurará en Strawberry Hill el 28 de junio. Una exposición que demuestra cómo las nuevas técnicas de investigación y la tecnología moderna pueden facilitar la recuperación de objetos olvidados o dados por perdidos a lo largo de la historia.

Fuente

theguardian.com

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