Un efecto colateral inesperado de la sequía: se descubren los vestigios del foro romano de la ciudad vaccea de Pintia

Los nuevos descubrimientos que han salido a la luz en la antigua ciudad vaccea de Pintia despiertan gran expectación en el ámbito cultural.

Bajo los campos agostados por la sequía, se pueden ver los vestigios del entramado del foro romano de la ciudad vaccea de Pintia
Fotografía aérea de la trama urbana descubierta en Pintia. Imagen del CEVFW

Los últimos hallazgos en el yacimiento arqueológico de Pintia, ubicado en la provincia de Valladolid, han generado gran entusiasmo y expectación entre arqueólogos e historiadores. La persistente sequía que afecta a la península Ibérica ha tenido un efecto colateral inesperado en esta zona arqueológica. La falta de agua, sumada al uso de nuevas tecnologías, ha permitido identificar parte de la trama urbana de la ciudad de Pintia en la zona de ocupación romana, la más desconocida hasta la fecha. Las imágenes tomadas por un dron que se sobrevoló la zona el pasado 16 de mayo mostraban evidencias de lo que sería el foro romano. En esas fotografías aéreas, se puede ver indicios del entramado del foro bajo los campos de cultivo agostados, además de una gran estructura de planta trapezoidal, un poco hacia el sur, que hace suponer en los vestigios de un templo o edificio notable. Hasta el momento, se habían encontrado restos de columnas, mosaicos y otros elementos arquitectónicos en las excavaciones, además de marcas de incendios y destrucción en distintos niveles de un fallido pozo cartesiano romano.

Edificio de planta trapezoidal en Pintia
Foto del edificio de planta trapezoidal. Imagen del CEVFW

Pintia vaccea, pero también romana y visigoda

La antigua ciudad vaccea de Pintia, en un rincón de la ribera del Duero, es un tesoro arqueológico que permite desentrañar los orígenes culturales de toda una comarca. Antes de la romanización de la península Ibérica, el pueblo celta de los vacceos habitaba la cuenca media del río Duero, establecido en diversas ciudades-estado fortificadas (oppidum) con cierto grado de relación entre sí. Es el caso del enclave de Pintia, un oppidum de gobierno autónomo regido por una aristocracia guerrera, que en su momento de máxima expansión llegó a contar con una población de entre 7000 y 10 000 personas. Su historia se extendió desde el siglo VI a.C. hasta la llegada de los árabes, más de mil años después. En el siglo II a.C., durante la invasión romana de la Península, llegó a prestar ayuda a la ciudad de Numancia cuando estaba siendo asediada. A pesar de no contar con un sistema de escritura propio, los testimonios latinos y griegos, junto con los hallazgos arqueológicos, nos permiten trazar su historia.

Vista aérea del yacimiento vacceo de Pintia
Vista aérea de la zona arqueológica de Pintia. Imagen extraída del CEVFW

La zona arqueológica de Pintia, declarado Bien de Interés Cultural en 1993, se encuentra en la localidad vallisoletana de Peñafiel, cerca de la pedanía de Padilla de Duero. Se extiende sobre más de 120 hectáreas y, poco a poco, ha ido mostrando evidencias de una ciudad vibrante. Contaba con murallas defensivas y fosos, que rodeaban un barrio residencial de gran extensión, denominado ahora "Las Quintanas". En algún momento, esa zona de la ciudad fue destruida por un incendio y, en época visigoda, se estableció allí un cementerio.

La necrópolis de "Las Ruedas" es otro aspecto relevante del yacimiento, la sección más estudiada. Cerca de ella se encontraban unos hornos crematorios, ya que los vacceos no inhumaban a sus muertos sino que los incineraban para enterrar, después, recipientes con las cenizas. Es el único cementerio que se ha excavado en la región vaccea, y se han podido sacar a la luz hasta 320 sepulturas. En ellas se encontraron ricos ajuares en tumbas de hombres, mujeres y niños, especialmente en las de los guerreros y mujeres de la aristocracia. Desde armas diversas y otros elementos de tipo bélico, hasta objetos para el adorno personal, como prendedores para el pelo, fíbulas de bronce, colgantes, broches de cinturón..., pasando por una plétora de objetos de la vida cotidiana, como pinzas de depilar, navajas de afeitar, cuencos, ollas, vasos o copas. Incluso réplicas de joyas a base de barro y objetos curiosos como una cajita zoomorfa y una cuenta de ámbar procedente del Báltico. La necrópolis estuvo en activo hasta el siglo II d. C., por lo que es fácil identificar algunas tumbas pertenecientes al período romano, ya que contienen inscripciones latinas.

Excavación en Pitia
Trabajos de excavación en Pintia
Fotografía de Carlos Sanz

Por último, el barrio artesano de "Carralaceña", situado extramuros, al otro lado del río Duero, estaba conectado con el resto de la ciudad por un vado. Allí tenían sus talleres y viviendas los alfareros, y contaba con su propia necrópolis. Destaca por sus hornos, en los que cocían el barro para producir todos los elementos de cerámica de su vida diaria. Uno de ellos, de 4,5 metros de diámetro, es el más grande y mejor conservado de toda Europa.

Al excavar en un pozo artesiano romano fallido, los arqueólogos han identificado claras huellas de incendios en las diversas capas de tierra desenterradas. Pudieron comprobar que la ciudad había sido destruida y reconstruida siete veces entre los siglos V a.C. y I a.C. Pintia fue capaz de sobrevivir a estas siete destrucciones a lo largo de su etapa celta y resurgió siempre de sus cenizas. Hasta su conquista definitiva por los romanos en el siglo I a.C.

Desidia de la Administración con un tesoro arqueológico

En la actualidad, la Universidad de Valladolid (UVa) lidera la recuperación y estudio del poblado. La desidia y falta de interés por parte de las autoridades llegó a provocar la destrucción parcial del yacimiento debido a la plantación de viñedos. En los años 90 ya se había sufrido expolio a gran escala. Ahora, la Asociación Cultural Pintia y la UVa velan por la conservación y difusión del conocimiento sobre el oppidum. Esta última constituyó, hace un par de décadas, el Centro de Estudios Vacceos Federico Wattenberg, en Padilla de Duero, para seguir con las investigaciones sobre el terreno. Aun así, se sigue solicitando a las administraciones públicas que muestren un compromiso firme hacia Pintia, y se insiste en la falta de recursos y fondos públicos dedicados a la protección e investigación en un yacimiento de tal categoría, algo impensable en otras regiones europeas. De ahí que los investigadores incidan en la relevancia de este último descubrimiento, porque, más allá del ámbito académico, puede tener un impacto significativo en el turismo y la economía local, pues realza el valor del patrimonio cultural de la comarca.

Pozo artesiano fallido en Pintia
Fotografía del pozo artesiano romano fallido.
Imagen del CEVFW

La situación actual brinda una oportunidad única para explorar la antigua ciudad, obtener nuevas pistas y conocimientos sobre la vida cotidiana y comprender mejor su relación con el Imperio Romano. Por el momento, se continuará excavando el pozo artesiano, bajo la dirección del profesor Carlos Sanz, para lograr un análisis completo de la estratigrafía del asentamiento.

Fuentes

La sequía desvela el foro de la ciudad de Pintia
La sequía permite localizar el foro romano y un posible templo en Pintia, la ciudad vaccea de los 100.000 muertos


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